La Peor Psicóloga del Mundo

septiembre 1, 2016

by — Posted in Marketing

Esa soy yo. La peor psicóloga del mundo. Un ser con cualidades superiores capaz de someter a públicos objetivos indefensos para que hagan mi voluntad. Manipulo mentes y abandono todo indicio de ética cuando llega una desalmada marca a ofrecerme su dinero a cambio de mi “poder”.

O por lo menos sé que así me ven muchos cuando digo: “Hola, soy psicóloga y trabajo en marketing”.
Y no, créanme, no es delirio de persecución. Solo tenía que ver la cara de algunos colegas cuando les contaba de mis macabras intenciones de dedicarme a la publicidad o escuchar las típicas frases que resuenan en mi vida -más a menudo de lo que me gustaría aceptar- tipo: “tú eres la culpable de que compre todo”, “ahh, tu eres la que nos manipula”, “por ti es que me quedo sin dinero” u “o sea, que tú te encargas de crearnos necesidades”.
Si no fuera suficiente con el típico karma de “adivinadores lee mentes” que ya tenemos los psicólogos a priori, yo lo tengo con la suma de “malévolos propósitos mercantilistas”.
Normalmente sonrío y decido no darle larga a la explicación con un simple “ya quisiera yo poder hacer eso” (no miento, si fuese así de fácil estaría forrada en dinero tomando piñas coladas en Bora Bora) pero hoy, aquí, en mi cyber-lugar en el mundo, he decido regresarle un poco de humanidad a mi incomprendida profesión con mis dos grandes argumentos.

1. Lo que no se ve de las marcas

Sí, trabajo con marcas. Y aunque pareciera que ellas son entes vivos que hacen y deshacen a su voluntad, resulta que lo que hay detrás de ellas son… (a que no adivinan) ¡PERSONAS! Seres humanos con sueños, familias, problemas… Simples mortales de carne y hueso como todos. Yo trabajo con y para ellos.
 A veces se nos olvida que detrás de toda gran marca o trasnacional estuvo el trabajo, la dedicación y el compromiso de una persona (o más) que se esforzó por conseguir lo que soñó.
Acepto que no siempre las prácticas de las marcas son las ideales, pero no se puede generalizar. La mayoría de ellas constantemente buscan mejorar para ofrecer productos/servicios que generen un bien tanto en las personas como en el entorno (y he trabajado con marcas personas en empresas tan grandes como Nestlé y tan pequeñas como bodegas de pueblo).
Cuando estudié psicología quería guiar/acompañar a personas a lograr sus metas. Y eso es lo que hago (especialmente ahora que trabajo con PYMES), solo que en mi caso tienen forma de marcas.

2. No soy yo, eres tú 

Estoy absolutamente en contra de la figura indefensa, vulnerable y débil del consumidor. Creo que el libre albedrío y nuestra capacidad de razonamiento están altamente subestimados por sistemas proteccionistas que quieren hacernos ver (en plural de la primera persona, porque yo también compro) como seres incapaces ante el “poder” de las marcas.
No. No. No. Ese no es el orden de la discusión. Lo primero es poner el locus de control en nosotros mismos y no en lo externo “yo no llevo a la gente a necesitar algo” (comenzando porque las necesidades NO se crean). Yo simplemente presento el mejor argumento para que “algo” (AKA proyecto de una persona) pueda entrar a competir en un mundo minado de opciones.
La responsabilidad de la decisión de qué compras, o no, de qué marca prefieres, de qué estilo te identifica, de cuánto dinero gastas… es TUYA, de nadie más.
Pienso que aquí entra fuertemente la educación y valores que nos enseñan desde pequeños por lo que, si a mí me preguntan, creo que debemos dejar de culpar a las marcas (o a los que trabajamos detrás de ellas) y empezar a preocuparnos por formar ciudadanos más conscientes y críticos con sus decisiones.
Porque es así, es tu decisión. Siempre lo es y siempre lo ha sido (al menos que vivas en Korea del Norte o similares).
Mientras esto sucede, yo seguiré con mis planes “malévolos” y “manipulando mentes”, siendo la peor psicóloga del mundo.

Un pensamiento en \"La Peor Psicóloga del Mundo\"

  1. Natalia! Estoy 100% de acuerdo contigo! El concepto de pobresito consumidor no va conmigo…. Ahora estaría interesante saber si históricamente algunas marcas eran mentirosillas (porque lo podían hacer) y ahora ya no les es tan facial y de ahí venga la mentalidad negativa hacia marcas…. Pero actualmente las marcas son casi santos, se preocupan del ambiente, tienen responsabilidad social, reaccionan ante políticas extremas, buscan dar calidad al consumidor y a sus empleados… Y muchas otras cosas más!

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