Día 9: Personas que marcan – Tu inversión

marzo 26, 2020

No cabe duda que la primera inversión que todos hacemos al potenciar nuestra marca personal es la de poner a trabajar a nuestro favor algún talento, habilidad, conocimiento, idea o fortaleza propia. Sin embargo, al menos que estemos hablando de algo realmente excepcional o innovador, esto no suele ser suficiente.

Para trabajar tu marca personal, necesitas invertir más en ella, poner a su servicio elementos que te permitan posicionarte, ganar alcance y mantener la relación con tu público o comunidad. Afortunadamente, contamos con dos tipos de inversión que podemos usar de manera individual o de manera conjunta: tiempo y dinero.

Hoy, en un ejercicio de sinceridad, vamos a descubrir con qué cuenta cada uno. Pero no de una manera hipotética o ficticia. No. Vamos a descubrirlo con lápiz y papel en mano y números por delante, porque las dos son variables que podemos cuantificar.

¿Tienes tu formato de escritura? ¡Comenzamos!

Antes de entrar en materia, primero, quiero que retomes el ejercicio del Día 3, en el que sinceramos los motivos para trabajar la marca personal. Esto es esencial, porque no podrás canalizar tu inversión o saber qué necesitas invertir si no sabes qué sostiene tus decisiones.

No es lo mismo si quieres trabajar tu marca personal para independizarte de tu trabajo actual, que si la quieres trabajar para recibir el apoyo de tus compañeros de equipo en proyecto. No necesitarás el mismo tipo de inversión. Probablemente, tampoco en las mismas proporciones, porque sencillamente no tendrás la misma cantidad a disposición.

Lo segundo, es que quiero que seas muy sincero con tu capacidad de inversión. El tiempo y el dinero son recursos limitados. Sé realista y piensa que tu inversión no es la totalidad de lo que tienes, sino el porcentaje que estás dispuesto a poner a trabajar en pro de tu marca personal y que probablemente tengas otros roles o responsabilidades que también requieran de esas inversiones.

Hoy no vamos a trabajar cómo conseguir estos recursos, pero podemos dejar sobre la mesa que el tiempo se consigue principalmente priorizando, delegando u organizando, mientras que el dinero se consigue con ahorros, prestamos, inversión de terceros o con un trabajo puente.

Lo que sí vamos a trabajar hoy es la forma más básica de gestionar tu inversión y para ello, primero debes responder a la pregunta “¿qué puedo y estoy dispuesto a invertir para trabajar mi marca personal?” Tu respuesta puede ser solo tiempo, solo dinero o ambos. Ten presente que necesitas por lo menos una y que en caso de no tener las dos, la otra debe compensarla.

¿Ya tienes tu respuesta? Ahora, solo tienes que concentrarte en rellenar los siguientes niveles de inversión.

Cantidad: ¿Cuánto tiempo, dinero o ambos estás dispuesto a invertir en tu marca personal? Aquí debes limitar la inversión en números y tiempo. Ejemplo: Puedo invertir 10 horas semanales o 2 horas diarias. Puedo invertir 1500€ al mes.

Distribución: ¿A qué tareas vas a destinar esa inversión? Vas a destinar tu tiempo o dinero a ¿la creación de producto?, ¿el manejo de la comunicación?, ¿contactar a proveedores? o ¿en formación? Piensa que aquí es muy importante recordar tus motivos, ellos te darán las pistas de tu plan de acción y por lo tanto la distribución de tu inversión.

Objetivos: En este punto es importante que limites el alcance que esperas de esa inversión. Por ejemplo, si tu inversión es tiempo y una de las tareas en la que lo distribuyes es en el diseño de tu colección de bolsos, es importante que le pongas un límite realista y medible, como puede ser, “dedicar tres horas diarias durante tres semanas, durante tal y tal fecha, para el diseño de la colección primavera-verano”.

Control: Ponte banderas (fechas, herramientas o parámetros) para saber que de verdad estás cumpliendo con la cuota de inversión que te propusiste. Que no te estás pasando o quedando por debajo. Y en caso de que esto pasara, evaluar por qué sucedió, si fue algo necesario o no. Piensa que puedes utilizar tus propios mecanismos de control, contar con aplicaciones que te permitan hacer seguimiento o, inclusive, contratar a expertos que te acompañen en el proceso.

Como siempre, de este tópico podemos hablar y profundizar mucho más, pero lo importante del ejercicio es que el tema de la inversión empiece a estar presente en tu dinámica de marca personal, sabiendo que tener algo bueno que ofrecer, no siempre es suficiente.

Nos leemos mañana, para el último ejercicio de #personasquemarcan.

Nat.

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